Ya vienen Los Reyes Magos…

Se acerca el día de Reyes, y por lo tanto estamos en esa época caótica de buscar lo mejor y más adecuado para regalar. Soy estudiante en prácticas de Psicología, y trabajo en una tienda de juguetes, cosa que en estas fechas es, cuanto menos, estresante, ¿imagináis por qué?

Miles de Pajes Reales acuden a las tiendas de juguetes durante este periodo con listas interminables de regalos que han escrito los niños y niñas en las cartas de los Reyes Magos. Bajo mi experiencia, he podido comprobar la variedad de conductas “curiosas” en esta época. Un ejemplo, son aquellos Pajes que vienen con la idea de comprar un muñeco, un juego o una determinada marca, y, de pronto, te encuentras con que como no se deciden, optan por llevarse toda la serie en cajas de la marca o muñeco concreto.

Desde mi punto de vista como futura psicología, lo primero que pienso es: “¿para cuántos niños es todo eso?”. Cuando les preguntas y descubres que todo es para una misma personita, te surge la siguiente reflexión interna: "¿de verdad es necesario tanto?

Hoy en día Los Reyes Magos se han convertido en una especie de paga por el buen comportamiento de los niños y niñas, una forma de enmendar la culpa por el escaso tiempo que pasamos con ellos, una forma de mostrar nuestro poderío, pero todo ello refleja las conductas consumistas de los progenitores, usando a los infantes de excusa.

Este día debería ser una manera de hacer felices a los niños y niñas, fomentando su ilusión y la sorpresa, enseñándoles que “más no es mejor”, que lo bonito de la Navidad es la familia, los valores y el compartir, y no la cantidad de regalos que reciban, porque está demostrado que pasadas unas pocas semanas ni se acordarán.

Teniendo en cuenta la personalidad en construcción de los niños y niñas, se debe señalar que éstos deben entender la llegada de los Reyes Magos no como una competición a ver quién atesora más regalos (y si puede ser de “marca” o tecnológicos, mucho mejor), porque, si así fuera, les acabará convirtiendo en adolescentes inmaduros, insatisfechos, con una muy baja tolerancia a la frustración, caprichosos, avariciosos y exigentes, probablemente con algún tipo de problema de comportamiento.

Nos encontramos que en un siglo en el que se lucha por la igualdad de género, hay padres que siguen preguntándome lo que sería mejor para una niña, y oyes cosas como:

“Eso no, que es negro. Quiero algo más de niña”.

“¿Hay diarios para niños, sin una muñeca en la portada?"

Incluso las muñecas que hay este año destinadas a la investigación contra el cáncer reciben pegas como: “¿No las hay de chico?”.

Aunque vamos avanzando, aún se da una imagen estereotipada de los regalos a los niños y niñas, los cuales luego adoptaran esos roles en el futuro. Los padres y madres deberían educar a los niños y niñas para que entiendan que no por querer una muñeca eres menos niño, ni por querer un juguete “de los no rosas” eres menos niña. Según muchos expertos, se debe tener en cuenta que es mediante el juego como los niños y niñas aprenden los valores tan importantes para el desarrollo tanto individual como social, por lo que los progenitores no deberían favorecer en ellos prejuicios sexistas.

Deberíamos reflexionar y ver que hay muchas cosas que cambiar en estas fechas, sobre todo, darle un valor más educativo y menos consumista y estereotipado a los regalos de Los Reyes Magos, sentirlos como una oportunidad de crecimiento y desarrollo de una personalidad psicosaludable.

Para terminar, y como conocedora de primera mano de que existen muchas dudas sobre lo que es o no adecuado regalar. Los profesionales especialistas en infancia, a los que me uno, como estudiosa y futura profesional de la Psicología, aconsejaríamos a los Reyes Magos que traigan a los niños y niñas juguetes que fomenten la imaginación como manualidades y marionetas, que sean funcionales, que tiendan a la sociabilidad (beneficiosos para niños y niñas tímidos) o a crear lazos afectivos. Igualmente, es importante usar juguetes que mantengan a los niños y niñas activos, como bicicletas o pelotas; juguetes que estimulen la memoria y la atención (útiles, sobre todo, para niños y niñas hiperactivos) como juegos de construcción o puzles; y, en niños y niñas menores, juguetes en los que se pueda usar la imitación y el juego simbólico, como las cocinitas.

Queremos recordar a Los Reyes Magos que cuando busquen un juguete, deben tener en cuenta la edad, los gustos, y si el niño o niña presenta algún “problema” psicológico o pedagógico, para analizar antes el valor estimulante del juguete elegido.

Referencias: http://www.siquia.com/2016/01/psicologia-del-regalo-para-reyes-magos-sin-brujula/

Cristina García Vilches 

Estudiante de último curso Grado Psicología UNED

Prácticas en PsicoMoral